El capítulo cinco, subraya una de las máximas éticas por excelencia, de suerte que su aniquilación borra, creo, todo discurso ético. Sin embargo, es uno de los juicios más discutidos en nuestro entorno: podréis reconocerlo también a través del texto de Spaemann.
El marco conceptual es la dualidad que plantea Weber entre "ética de la convicción" y "ética de la responsabilidad". Analizar los argumentos de cada una de las posturas y ver dónde están sus límites será interesante. Quisiera que, en la medida de lo posible analizárais vuestros propios puntos de vista para "someter nuestros intereses, nuestros valores, a una medida externa a cada uno, objetiva". Es parte del interés de la asignatura.
El discurso intenta aproximarse aún más a "qué sea actuar bien", o "qué es lo bueno". De nuevo veremos que no es cuestión fácil, aunque se va acercando a algo claro: si no es fácil decir que algo -un acto concreto- se siempre bueno en cualquier circunstancia, sí podemos decir que hay actos que JAMÁS han de realizarse, bajo ningún concepto y en ninguna circunstancia. Esto, creo, comienza a clarificarse un poco más.
La pregunta que plantea el capítulo 6 -¿Hay que seguir siempre la conciencia?- parece tener una solución sencilla: SI. Sin embargo, no será una respuesta completa si no se clarifica qué es la conciencia.
Os planteo que desarrolléis los argumentos por los que la sentencia puede conducir a error, por qué no es suficiente, por qué puede llevar a actuar injustamente. Tal vez a alguno este problema le resulte insólito ¿Acaso no hay que seguir la propia conciencia? Pero ¿Qué es la conciencia? ¿Qué es la "buena voluntad"? ¿Basta decir que tengo buena voluntad para acertar? ¿Es lo mismo que no me dejen actuar en conciencia a que me obliguen a actuar contra la propia conciencia? ¿Actuaba Hitler según su conciencia? La dificultad conduce a la solución: como siempre, al principio de solución, porque siguen quedando puertas abiertas.
59 comentarios:
Resumen del capítulo 5:
¿Qué significa hacer justicia al hombre?. Justicia significa reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo. Hacer justicia al hombre y a la realidad va más allá de la justicia. Exige dos cosas distintas: conocimiento y amor. Sin saber qué es el hombre ni qué le hace bien, actuaremos en falso. Un impresionante ejemplo de que existe algo más alto que la justicia se da en la historia del juicio de Salomón.
Ahora se plantea la siguiente cuestión, ¿ Qué medida, más allá de la justicia, hemos de satisfacer para ser buenos?.
Desde hace tiempo, el gran sociólogo Max Weber ha caracterizado dos posiciones (irreconciliables): 1) Ética de responsabilidad: la actitud de una persona que, en sus acciones, considera el conjunto de las previsibles consecuencias, y se pregunta cuáles son las consecuencias mejores, y entonces actúa en consecuencia. 2) Ética de convicción: Actúa el pacifista que no está dispuesto a matar en ninguna circunstancia, incluso aunque aumente el peligro en una de las ideas.
En la Ética actual, se debate a menudo el problema anterior, pero bajo el lema de la oposición entre moral deontológica (ética de convicción) y teleológica (ética de responsabilidad).
1) Moral deontológica: Es la moral que llama buenos o malos ciertos comportamientos en general y sin tener en cuenta las consecuencias. Contribuye más bien a oscurecer las cosas de que se está tratando. 2) Moral teleológica: Aquella otra moral que deduce el valor de las acciones del que revisa el conjunto de las presuntas consecuencias.
Se trata a fin de cuentas, de la vieja cuestión de si el fin justifica los medios cuando es un fin bueno que compensa el mal producido por los medios empleados. No hay excepción, a pesar de que se trate de un hombre malvado. En el caso del médico, su responsabilidad termina justamente con el objetivo final de hacer lo mejor para la salud del paciente, sin diferenciar de quien se trate. Otra cosa sería si entrase en juego la escasez de los medios.
El utilitarismo choca en primer lugar con la complejidad y el carácter imprevisible de las consecuencias a largo plazo que tienen nuestros actos.
El segundo argumento es que el utilitarismo entrega el juicio moral del hombre corriente en manos de la inteligencia técnica de los expertos, ya que, según el utilitarismo, la cualidad moral de la acción, requiere tener presente la función universal de su utilidad.
Todavía hay que explicar un tercer argumento .No es sólo que los expertos puedan engañar fácilmente al utilitarista, es que resulta que el criminal puede también chantajearle. Un particular está más dispuesto, y con razón, a ceder, que el político, ya que éste viene obligado a reflexiones de largo alcance. El problema moral se plantea en toda su crudeza cuando el chantajista exige actuaciones criminales.
La pregunta continúa. ¿Existe una responsabilidad del hombre como tal, una responsabilidad propia de todo hombre? Kant quería decir lo siguiente: podemos usar a los demás como medios, pero sólo parcialmente; nos aprovechamos de ciertas capacidades y prestaciones de los demás. Pero no se puede desconocer que los otros son, por su parte, un fin en sí mismos.
Un buen hombre sería aquél cuya conciencia de que” no me es lícito hacer esto” se cambia en “no puedo (físicamente) hacerlo”.
Seguramente, la notícia de la semana, pasada la beatificación de Juan Pablo II, ha sido la muerte de Laden.
No debo haber sido la única que leyendo los capítulos de esta semana los haya aplicado a este hecho concreto de la vida real.
Si lo saco ahora, es para que Consuelo, nos pueda ayudar a conocer esta actuación en el sentido moral.
Todo hombre merece respeto por sí mismo, conocer y formarse en la verdad, es imprescindible para conocer la ética responsable: actuar teniendo en cuenta las consecuencias. Esta ética es la Teleológica que al contrario que la deontológica tiene en cuenta las consecuencias de las actuaciones.
Para alejarnos del utilitarismo y formar un mundo mejor, no podemos ir por libre teniendo unos objetivos independientes cada uno que no responden a una moral concreta, determinada y no manipulable a la voluntad.
La omisión voluntaria de una actuación que estaba en mi mano hacer, es igual de reprochable que un acto malo a consciencia.
Una de las virtudes junto a la justicia que nos puede ayudar en este punto es la de la fortaleza.
Como las consecuencias de actuación en un acto en concreto, puede ser que me "compliquen" la vida y me tenga que enfrentar a nuevas situaciones, omito.
Defender la consciencia, es defender la dignidad del hombre.Una sociedad manipuladora, relativista, conseguirá que las consciencias que no opongan resistencia con formación, dirección y responsabilidad, se desvirtúen y omitan su culpabilidad.
Es que hace unos años el mal no existía???
Claro que sí! lo sabemos, pero la diferencia es que antes teníamos que ir a buscarlo. Ahora, tenemos que ayudar a formar como educadores muy bien las conciencias de los alumnos, para que tengan la fortaleza necesaria para no sucumbir al placer inmediato, hacerlos fuertes, seguros.
Más adelante, cuando ya sean, ya su consciencia esté llena de verdad, cometerán algún fallo, los humanos somos así...pero su consciencia los hará rectificar, enmendar, pedir perdón...
Conmoverse de su acto malo y rectificar, seguir siendo el que era.
Consuelo, por favor, necesitaría unos argumentos claros en referencia al tema que decía al principio del comentario. Sé que el fin no justifica los medios, que como cristianos no podemos aplaudir una acción así, pero, ¿es lícito en este caso, esta acción concreta?
Gracias!
Capítulo V. condición y responsabilidad ¿el fin justifica los medios?
Para poder responder a la pregunta del principio ¿qué significa hacer justicia al hombre? Primero tenemos que saber que significa justicia, como dice el texto “reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo”.
Hay un momento que es texto nos habla de que para hacer justicia al hombre y a su realidad no son suficientes para hacer justicia al hombre, para hacer justicia al hombre hace falta poner en práctica dos cosas distintas: conocimiento y amor. El texto pone el ejemplo de que quien alimenta a su hijo con bombones y televisión es lo mismo que si quisiera hacerle daño es no quererle, dar al hombre lo justo, en este caso al niño, es darle lo mejor para él, para que pueda crecer como persona.
Al elegir libremente entre el abanico de posibilidades que se nos muestran continuamente, antes de elegir responsablemente, para poder hacerlo, tenemos que analizar cada una de las opciones que tenemos y mirar sus consecuencias sabiendo que no siempre van a der las que tu esperas y más si repercute a otras personas que nunca sabes cómo van a responder. En el texto nos habla de “prescindir de las consecuencias de los actos absolutamente”, esto es imposible. Al actuar estas también asumiendo todas las consecuencias aun no sabiéndolas de antemano. Lo que sí que es imposible es actuar y que esos actos tengan repercusiones.
Para analizar si un acto es bueno o malo, hay que detenerse y analizar tres aspectos: objeto, fin y consecuencias. Las consecuencias pueden varias el acto pero aunque el fin sea bueno y el objeto malo o las circunstancias malas rotundamente es malo. Por eso la famosa frase de “el fin no justifica los medios”. Esto quiere decir que si el objeto es malo pero el fin es bueno la acción es mala (exceptuando defensa propia).
Por último hablamos de los comportamientos buenos y malos. Como hablábamos antes que una acción sea buena o mala depende a veces de las circunstancias. El ejemplo que pone el texto del soldado que tiene que fusilar a una joven judía o si no el matará a diez personas más, a nadie le es lícito matar.
No he entendido la relación que hay entre lo que estamos viendo con el ejemplo de los experimentos que realizó la radio babara.
Lo que más me ha llamado la atención de estos dos capítulos ha sido la idea de conciencia. Una persona actúa según su conciencia; pero nadie le dice qué es lo bueno o qué es lo malo, la persona se guía por lo que su conciencia le dicta. Pero no podemos decir que la conciencia es algo que viene “programado” en el hombre, la conciencia se forma en cada uno de nosotros según cómo nos hayan educado; así pues lo que para una persona puede ser normal o estar bien, para otra persona (que ha sido educada de un modo diferente) puede no ser normal o estar mal. Las personas que nos han ayudado a formar nuestra conciencia desde pequeños son nuestros padres, por lo tanto en algunos casos se podría afirmar que tenemos la misma conciencia que nuestros padres. En otros casos esto no se puede afirmar ya que algunas personas se revelan contra la sociedad en la que han crecido, o incluso contra sus padres (los que le han educado).
Rocío Rodríguez González
2º Ed. Infantil
Comentaré el capítulo V: Convicción y responsabilidad o ¿el fin justifica los medios?
Comienza hablando de la justicia en relación a hacer justicia al hombre qué es y en que se basa. Hacer justicia no quiere decir hacer justicia al hombre. Hacer justicia al hombre exige según el autor conocimiento y amor. Dar algo o hacer algo que no daría o haría si quisiera su mal. Para contestar a la pregunta ¿Qué medida hemos de satisfacer para ser buenos? Para esto weber distingue dos posiciones para él irreconciliables: la ética de convicción y la ética de responsabilidad. Entiende la primera como actúa según las consecuencias mejores en conjunto, aunque aisladamente sea malo, es decir weber consideraría bueno el caso de la muerte de Bin laden, por ejemplo, el matar a alguien aisladamente está mal pero si eso va hacer que se haga justicia en un país y se evite peligro porque al que se asesina mató a mucha gente está bien. La ética de convicción es aquella que si para conseguir un bien común hay que poner medios poco éticos es preferible que no se lleva a cabo ese bien aparente, por ejemplo, si para que un señor mayor quiere dejar de sufrir pero para ello hay que desconectarle de la máquina asique es mejor que pase por ese trance porque desconectarle sería moralmente bueno.
Toda ética tiene que tener en cuenta los efectos de las acciones porque hay están y existen pero es necesario de que consecuencias se trata y hasta que consecuencias se extiende la responsabilidad de una acción, ¿Puede un fin bueno compensar el mal producido por los medios? Aquí llegamos al polémico asunto de si el fin justifica o no los medios.
Ante todo yo creo que hay que tener en cuenta que la persona nunca debe ser utilizada como medio para obtener algo, sino como fin, por que una persona es el ser más respetable que existe en el mundo, como se alude al principio todo hombre merece respeto por sí mismo, por el hecho de ser persona y nadie tiene el derecho de utilizar a nadie para bien propio o común, pero para juzgar si ese fin es bueno o malo yo creo que hay que ir siempre a la persona y a su dignidad, ¿ataco a alguien o a un derecho suyo tomando una decisión u otra? Un grupo de asesinos entra en tu casa y te dice que si matas tú se salvan cinco personas pero si matan ellos matan a todos?, ¿Está justificado que mates para salvar más vidas? Si recurres a la cuestión de ataco a alguien a algún derecho suyo, siempre encontrarás la respuesta. ¿Voy a perjudicar a alguien, voy a quitar el derecho a alguien? sí claramente matando a esa persona, le estás quitando su derecho a vivir, su dignidad, y su libertad, por lo tanto, el fin no justifica los medios. Pero podemos poner otro ejemplo, en una empresa se está viendo quien es más eficiente para ocupar un cargo directivo debido a la jubilación de uno, tu puesto está en manos de lo mal que hables de otros y eres capaz de difamar contra alguien para conseguir un puesto el fin ¿es bueno? Claramente si pero el medio empleado es correcto va contra el derecho de alguien, y de su persona si, por lo tanto, igualmente el fin no justifica los medios.
Por ello yo creo que para juzgar cualquier situación y saber responder al dilema moral de si el fin justifica los medios basta con recurrir a la dignidad de la persona y responder a la pregunta¿ ataco a alguien o a un derecho suyo?
Hacer justicia al hombre significa que todo hombre merece respeto por sí mismo.
Spaemann afirma que "no basta la justicia para hacer justicia al hombre". Hacer hacer justicia al hombre exige conocimiento y amor. Conocimiento sobre el hombre y amor hacia el otro, lo contrario a egoísmo. Pues como dice el autor, el conocimiento sin amor también puede producir mal, cuánto mayor sea el conocimiento más daño se puede hacer.
Como actuar significa producir efectos, no existe ninguna ética que prescinda, realmente, de las consecuencias. Con esto quiero resaltar, que el amor es imprescindible para hacer justicia al hombre. Todas nuestras acciones tienen efectos en más gente, que no somos nosotros mismos. Si el sujeto que realiza la acción no es capaz de amar, actuará según sus intereses, sin importarle lo más mínimo cómo puede afectar al resto su acción, por lo tanto, actuará injustamente.
Quiero comentar, también, la mención que el autor hace a la famosa pregunta ¿EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS?
En ningún caso el fin justifica los medios. Para considerar un acto como bueno se tiene que tener en cuenta: el objeto, el fin y las circunstancias. Las circunstancias pueden atenuar o no, la falta moral, si la hubiese. Pero aunque el fin sea bueno, si el objeto el malo, se considera mala la acción. Ocurre lo mismo en el caso contrario, si el objeto es bueno pero el fin es malo. Me gustaría enlazar esto con el comentario de una compañera sobre la muerte de Osama Bin Laden.
En mi opinión, no podemos juzgar a ciencia cierta esta acción, pues no se han proporcionado todos los datos necesarios. Aun así considero que si la intención era matarlo, moralmente es una acción mala. Pero si realmente él se intento defender, dispararon y lo mataron, no se puede considerar lo mismo puesto que entra en juego la defensa propia.
Un saludo.
Comentaré el capítulo VI: El individuo o hay que seguir siempre laconciencia. Se habla de la conciencia, que en principio nos dicta a cada uno lo que debe hacer, en eso podemos estar de acuerdo pero ¿la conciencia siempre nos dice lo que es mejor para nosotros? Eso depende de cómo la has formado a lo largo de tu vida, pero de aquí puede surgir otra cuestión ¿Cómo saber si nuestra conciencia está bien formada y nos dice lo que debemos hacer o decidir en cada momento para nuestro bien?
Está claro que lo que nadie duda o debería dudar es que tenemos todos conciencia puesto que es algo dotado en el hombre desde que su nacimiento y que va formando en su crecimiento, es curioso porque esto nadie nos lo enseña como tal, no se estudia, se enseña, se aprende o te lo dicen en casa la palabra o el sentimiento de conciencia de una manera directa, y, sin embargo, todos la desarrollamos, pero ¿Dónde está la conciencia?¿Por qué la tenemos?¿Es un sentimiento?¿en qué repercute en nuestra vida? Habría que empezar primero definiendo el concepto conciencia según Spaemann es ``algo sagrado existente en todo hombre y que debe respetarse incondicionalmente’’ unos su conciencia es la voz de Dios en el hombre otros fruto de su educación e interiorización de normas dominantes. Puesto que nadie es buen juez de sí mismo, no es objetivo, y, por lo tanto, crear su propia conciencia con sus propias normas y criterios no sería lo más correcto las personas que actúan según la ley de Dios tendrían la ventaja de no caer en sus propios juicios de lo que está bien y está mal sino que actuarán según esa ley que les viene dada externamente y que ellos consideran como la más correcta y perfecta para el bien propio y el de toda la humanidad. De hecho prácticamente todo el mundo estaría de acuerdo en que esa manera de formar tu conciencia es bastante acertada para el bien común y que todo lo que dicta esa ley no perjudica a la persona sino que si todo se llevara a cabo según esa norma las cosas serían de otra manera otra cosa es que las personas no estén dispuestas a tomar en su vida esa conciencia por la exigencia que lleva consigo y lo que supone en consecuencia, opinión que es muy respetable y que cualquier persona puede entender, pero eso no quita para que tu objetivamente puedas ver la conciencia de las personas que viven conforme a la ley de Dios, como una opción que enriquecería a todos.
Por otro lado a la hora de formar una conciencia, hay que ver si los juicios y criterios que vas interiorizando son fruto de la reflexión tuya de lo que es mejor para ti y para los demás o vas creando tu conciencia conforme a lo que a tu quieres considerar bueno o malo, porque te interesa, hay que intentar no engañarse a uno mismo y para no caer en el subjetivismo ir a las fuentes que sabemos que nos van a ayudar para ello es necesario, formarse muy bien en todo, no ser un ignorante que es el peor enemigo del hombre, sino saber de todo y estar documentado y al día como se expresa en el capítulo ``un médico que no está al tanto de los avances de la medicina, actuará sin conciencia´´ porque la conciencia aunque se empieza desde pequeño a formar no es algo irreversible que una vez formada no puedas cambiarla tu conciencia puede mejorar a lo largo de tu vida, puesto que el mundo hay progresos avances, algo que se pensaba que era bueno se descubre que es malo y al revés, y, por lo tanto hay que estar al tanto para hacerse nuevos juicios, opiniones y argumentos.
(Como me pone que no me cabe, que me paso de caracteres y no me deja publicar todo lo que ya he escrito y tengo que borrar todo el final ya que tengo más cosas escritas de este capítulo continuo en otro comentario)
(continuación del capítulo VI que no me cabía en el anterior).
Otra cosa que puede pasar y que de hecho es lo que nos ocurre a todos puesto que nadie nace malo, el hombre se hace a sí mismo malo, es que tú tengas bien formada la conciencia pero no quieras seguirla, eso es lo que pasa en la mayoría de los casos y de muchas personas, prácticamente todo el mundo sabemos lo que está bien y lo que está mal, pero no siempre queremos optar por el camino del bien, como dice spaemann puede ocurrir que digamos ``ciertamente es injusto actuar así pero para mí es preferible´´.Es fácil saber lo que es una buena conciencia pero no es fácil actuar conforme a esa conciencia.
Aludiendo a las preguntas que hice al principio, habría que responder que genera la conciencia, está claro que de ella deriva el arrepentimiento, ese sentimiento de culpa por algo que sabemos que hemos obrado mal, pero el arrepentimiento es siempre bueno o malo, el arrepentimiento puede surgir tanto de haber hecho cosas algo malo, cómo de haber hecho algo bueno, cuando ocurre eso es porque estamos siendo egoístas, el sentirse mal por algo bueno es que no vives hacia los demás sino hacía a ti y eso a la larga produce desengaño y soledad.
Otra tema a abordar es la cuestión de si la conciencia lleva siempre razón, no según Spemann no siempre tiene la razón La conciencia es en el hombre el órgano del bien y del mal; pero no es un oráculo. Nos marca la dirección, nos permite superar las perspectivas de nuestro egoísmo y mirar lo universal, lo que es recto en sí mismo. Pero para poder verlo, necesita de la reflexión de un conocimiento real, necesita una jerarquía de valores.
Por último, en relación al respetar la conciencia de los demás, para empezar habría que decir que lo único que tenemos obligación de respetar es las personas no las ideas, porque si éstas van contra la dignidad humana, no puede ser en ningún caso respetadas, sobretodo, si ya va contra una ley de estado o natural.
Sobre el capitulo 6:
Nosotros a diferencia de los animales, sabemos la razón de lo que hacemos, las consecuencias que conlleva, y porque debemos hacerlo ya sea con buena o mala intención.
La base de la conciencia está en los valores que tenemos de las cosas, es decir, en lo que está bien y está mal para nosotros. Según eso nuestra conciencia actuara según nuestra concepción de bien y mal. No por ello significa que lo que este mal deje de estar mal solo porque la conciencia de uno está tranquila; no hay escusa alguna. Por ejemplo: el que es un asesino, si está acostumbrado a delitos mayores, porque un día robe un artículo en un supermercado su conciencia ni si quiera se inmutará. La conciencia debe ser educada con respecto unos buenos valores que le permitan correctamente juzgar tus actos tanto buenos como malos.
Diego López Pacho 2ºM Primaria
Hola a todos.
El tema principal del capítulo seis es la conciencia. En mi opinión, la mejor definición que expone el autor es: "la conciencia es la exigencia de nosotros a nosotros mismos".
Ahora bien, ¿tienen conciencia los relativistas? ¿se exigen algo a ellos mismos? o ¿amoldan todo a su modo de ser? Spaemann afirma, que no hay conciencia si todo se relativiza al propio interés. Pienso que tiene razón ya que hablar de conciencia del hombre es hablar de dignidad. Afirmar que todos los hombres son dignos y que por lo tanto, merecen ser respetados, es afirmar una verdad universal. Los relativistas niegan la existencia de ésta y con ello, la dignidad de la persona.
Me gustaría resaltar una de las frases que aparecen en el capítulo: "en todo hombre hay un órgano de bien y de mal, la conciencia". Se puede decir que el hombre nace con este órgano, pero si no lo educa se atrofia. Es necesaria una idea recta y objetiva de la jerarquía de valores, que no esté deformada por la ideología. Por ello, la importancia de la educación. Uno de los mayores objetivos educativos, debe ser la formación de conciencias, con esto quiero decir, la diferenciación de lo objetivamente bueno y lo objetivamente malo.
Para terminar me gustaría hacer una pregunta, si es real que existe el bien absoluto, que es bueno tanto objetiva como subjetivamente ¿por qué la conciencia errónea no lo ve?
Un saludo.
Hoy en día muchas personas tienen el concepto de justicia cambiado. Justicia es, como dice el texto, "reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo". Para hacer justicia a las personas son claves dos conceptos: conocimiento y amor.
Las personas actuamos según la conciencia, esto está relacionado también con la justicia y sobre todo en, cómo nos han educado. Lo que es justo o bueno para mi, puede que para otro sea lo injusto o malo.
Un saludo.
¿Qué significa hacer justicia al hombre?
La palabra justicia significa reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo.PEro para que esta se lleve a cavo no basta con el simple hecho de nombrarla, si no que exige de algo más, como el conocimiento y el amor, ya que si no poseemos un conocimiento y amor actuaremos en falso.
El amor es importante, ya que se enfoca desde un punto benevolente, es decir, querer dar al otro o que es bueno para el, y le da un sentido a lo que es verdaderamente justo.
En cuanto al conocimiento no condiciona la forma de hacer lo que es justo y lo que no, si no de saber lo que es realmente justicia. Por esto el conocimiento y el amor se complementan a la hora de hablar de justicia.
Weber distingue entre dos posiciones, la ética de la convicción por un lado, y la ética de la responsabilidad.
Esta última, hace referencia al utilitarismo, a centrarse en las consecuencias sin tener en cuenta los principios. Un utilitarista puro NO existe, pues las consecuencias son complejas, imprevisibles, el hombre no tiene poder en ellas, no las puede manejar a su antojo.
El utilitarista es manejable, fácil de engañar, especialmente por los técnicos. Aquellos que solo tienen en cuenta las consecuencias, basta con decirles realiza esta acción o las consecuencias serán estas y lo realizara, pues prescinde totalmente de los principios, poniendo las consecuencias por encima, por lo tanto está permitiendo un chantaje, y carecen de principios.
Por el contrario la ética de la convicción tiene en cuenta los principios pero no las consecuencias. No se puede vivir obviando las consecuencias, pues toda acción buena o mala, queramos o no tiene implícitas ciertas repercusiones, imposibles de evitar. No podemos ser seres pasivos, a los cuales lo único que les preocupe sean los principios, pues valorar y contar con las consecuencias supone una responsabilidad.
La acción moral indica la responsabilidad de la consecuencia.
Hola a todos. Como bien aparece en el capítulo número 5, la justicia exige el conocimiento y el amor, ambas son necesarias y se ve claramente en los ejemplos del niño y los bombones, así como el del perro maltratado.
Con lo dicho anteriormente, lo que quiero es poder hablar sobre la ética de convicción y la ética de responsabilidad de Weber en las que se necesita claramente el conocimiento y el amor. Como aparece en el texto, la ética de la responsabilidad considera el conjunto de las posibles consecuencias, con ésta teoría estoy de acuerdo, hay que pensar bien las cosas antes de actuar. Sin embargo, no me parece bien el ejemplo expuesto del médico y el paciente. En el ejemplo, aparece como que el médico no dice la verdad al paciente sobre su salud porque “teme” que no soporte la verdad. El paciente TIENE pleno derecho a saber o que le pasa y el médico está en la obligación de decírselo, ahora bien, si el médico piensa que es grave, tendrá que decírselo con delicadeza, pero no puede ocultar a un paciente la verdad sobre la situación en la que se encuentra. Ocultar algo que una persona sabe también es mentir.
Respecto a la ética de convicción y su actitud pacifista claramente también es un extremo como dice Weber. Si por llevar una actitud pacifista las consecuencias son catastróficas, el problema reside en las personas que no tomas las medidas necesarias y no se defienden. Porque aunque tu tomes esa actitud pacifista, a lo mejor la otra persona no piensa igual y te va a seguir agrediendo hasta conseguir lo que busca. Lo mejor es el diálogo, pero si las personas no razonan no se llega a ningún sitio. Y como dice en el capítulo 6: “hablar de conciencia es hablar de la dignidad del hombre”, porque lo que considero que la ética de convicción carece de conciencia, y por ello es un grave error, porque todas las personas tenemos dignidad y se trata de respetar a los demás y a uno mismo a través de nuestra conducta y nuestros actos. Voy a terminar con un ejemplo muy sencillo: rompes un plato, tu madre culpa a tu hermano y no das la cara por tus actos. Esto es tener una mala conciencia porque en el fondo nos hacemos daño a nosotros mismos.
V. Convicción y responsabilidad o ¿el fin justifica los medios?
¿Qué significa hacer justicia al hombre? Entendemos con la palabra "justicia" el proceder de quien está dispuesto a prescindir de sí mismo y de sus preferencias personales cuando se trata de distribuir los bienes que son escasos, o cuando se trata de exigencias de esa escasez.
Hacer justicia al hombre y a la realidad va más allá de la justicia.
Exige dos cosas distintas: conocimiento y amor. Sin saber qué es el hombre ni qué le hace bien, actuaremos en falso.
Max Weber ha caracterizado las dos posiciones a su modo de ver irreconciliables como ética de convicción y ética de responsabilidad . Entendía por ética de responsabilidad la actitud de una persona que, en sus acciones, considera el conjunto de las previsibles consecuencias, y se pregunta cuáles son desde el punto de vista del contenido de valor de la realidad las consecuencias mejores en conjunto, y entonces actúa en consecuencia; y eso aunque tenga que realizar lo que, aisladamente considerado, deberíamos considerar como malo.
Max Weber piensa que se trata de posiciones extremas y que su oposición no puede dirimirse con argumentos; él se inclina a designar la ética de la política como ética de responsabilidad, y la ética de los santos como ética de convicción, desconociendo ciertamente el hecho de que, aunque raramente, ha habido políticos a unos santos y con éxitos políticos.
A la moral teleológica o ética de la responsabilidad se le llama también utilitarismo. La alternativa ética de convicción ética de responsabilidad, lo mismo que la alternativa deontología utilitarismo, contribuye más bien a oscurecer las cosas de que se está tratando. Ante ella, se acuerda uno de las palabras de Hegel: "el principio que lleva a despreciar las consecuencias de los actos y el que conduce a juzgarlos por sus consecuencias, convirtiéndolas en norma de lo bueno y de lo malo, son, por igual, principios abstractos". En efecto, no hay ética alguna que prescinda absolutamente de las consecuencias de los actos, ya que es absolutamente imposible definir un acto sin considerar sus precisos efectos.
Actuar significa producir efectos.
El utilitarismo es insostenible desde diversos puntos de vista:
- Choca en primer lugar con la complejidad y el carácter imprevisible de las consecuencias a largo plazo que tienen nuestros actos.
- Entrega el juicio moral del hombre corriente en manos de la inteligencia técnica de los expertos ; las normas morales se hacen técnicas ya que, según el utilitarismo, no se puede ver, en ella misma, la cualidad moral de la acción, sino que se requiere tener presente la función universal de su utilidad; y obtener ésta es cosa de los expertos que se reconocen a sí mismos como tales.
- No es sólo que los expertos puedan engañar fácilmente al utilitarista; es que resulta que el criminal puede también chantajearle con facilidad, creciendo así el peligro de extorsión.
Nuestra responsabilidad moral es concreta, determinada, y no es manipulable a voluntad, con tal de que esté limitada, es decir, con tal de que no se parta de la idea de que debemos responder de todas las consecuencias de cada acto y de cada omisión.
A modo de conclusión: debemos atender a las consecuencias pero, no a todas y a de tenerse en cuenta una proporcionalidad entre el fin y los medios; teniendo siempre presente que el hombre no es medio nunca.
PALOMA MORENO CUADRADO
2º E. INFANTIL
VI. El individuo o ¿hay que seguir siempre la conciencia?
Denominamos CONCIENCIA a algo sagrado existente en todo hombre y que debe respetarse incondicionalmente; algo que es defendido también por la constitución, aunque condenemos a fuertes penas a los que actúan en conciencia.
Unos tienen la conciencia por la voz de Dios en el hombre, otros como producto de la educación, como interiorización de las normas dominantes, originariamente exteriores.
¿Qué ocurre con la conciencia? Hablar de conciencia es hablar de la dignidad del hombre, hablar de que no es un caso particular de algo general, ni el ejemplar de un género, sino que cada individuo como tal es ya una totalidad, es ya "lo universal".
Si resulta que, por la conciencia, el hombre se convierte en algo universal, en un todo de sentido, entonces resulta que también es válido decir que no hay bien, ni sentido, ni justificación para el hombre, si lo objetivamente bueno y recto no se le muestra como tal en la conciencia. La conciencia debe ser descrita como un movimiento espiritual doble. El primero lleva al hombre por encima de sí, permitiéndole relativizar sus intereses y deseos, y permitiéndole preguntarse por lo bueno y recto en sí mismo. Y para estar seguro de que no se engaña, debe producirse un intercambio, un diálogo con los demás sobre lo bueno y lo justo, en una comunión de costumbres. Y deben conocerse razones y contra razones.
.¿Lleva siempre razón la conciencia? Es lo que preguntábamos al comienzo. ¿Hay que seguir siempre la conciencia? La conciencia no siempre tiene razón. Lo mismo que nuestros cinco sentidos no siempre nos guían correctamente, o lo mismo que nuestra razón no nos preserva de todos los errores. La conciencia es en el hombre el órgano del en y del mal; pero no es un oráculo. Nos marca la dirección, nos permite superar las perspectivas de nuestro egoísmo y mirar lo universal, lo que es recto en sí mismo. Pero para poder verlo, necesita de la reflexión de un conocimiento real, un conocimiento, si se puede decir, quesea también moral. Lo cual significa: necesita una idea recta de la jerarquía de valores que no esté deformada por la ideología.
Se da la conciencia errónea. Hay gente que, actuando en conciencia, causa claramente a otros una grave injusticia. ¿También éstos deben seguir su conciencia? Naturalmente que deben. La dignidad del hombre descansa, como vimos, en que es una totalidad de sentido; lo bueno y correcto objetivamente, para que sea bueno, debe ser considerado también por él como bueno, ya que para el hombre no existe nada que sea tan sólo "objetivamente bueno". .¿No hay entonces ningún criterio que nos permita distinguir una conciencia verdadera de una errónea?; pero, ¿cómo podría haberlo? Si lo hubiera, nadie se equivocaría.
¿También hay que respetar siempre la conciencia de los demás? Eso depende de lo que entendamos por respetar. En ningún caso se puede decir que uno debe poder hacer lo que le permita su conciencia, ya que entonces también el hombre sin conciencia podría hacerlo todo. Y tampoco quiere decir que uno deba poder hacer lo que le manda su conciencia.
Cierto que ante sí mismo tiene el deber de seguir su conciencia; pero si con ella lesiona los derechos de otros, es decir, los deberes para con los demás, entonces éstos, lo mismo que el Estado, tienen el derecho de impedírselo. Pertenece a los derechos del hombre el que no dependan del juicio de conciencia de otro hombre.
Síntesis: una conciencia en la que no debo (moral) y no puedo (físico) se identifican.
PALOMA MORENO CUADRADO
2º E. INFANTIL
Capítulo V
Justicia es dar a cada uno lo que le corresponde, lo que se merece, lo que le pertenece por derecho.
Negárselo es actuar injustamente.
Todas las personas del mundo somos iguales en dignidad.
Todo lo que sea obrar en contra de la dignidad de alguien es obrar de manera injusta.
Yo entiendo la justicia únicamente desde el punto de vista de la deontología.
Tratamos a los demás de manera injusta para conseguir algo, luego no puedo aceptar el comportamiento utilitarista como justo. Cada uno es un fin en sí mismo.
No veo justo que se presione un botón y se le den descargas eléctricas a gente buscando un fin superior.
No es justo atentar contra la dignidad de nadie extorsionándolo.
No es justo culpar a nadie del resultado de no ceder a un chantaje. Eso sería convertir a la víctima en verdugo.
"Quien se niega a fusilar a una joven judía, ..., no tiene la responsabilidad de que su jefe fusile acto seguido a diez hombres, acción con la que le había previamente amenazado". No creo que la muerte de Miguel Ángel Blanco fuese culpa de nadie excepto de aquellos que lo mataron.
La totalidad de las consecuencias de nuestros actos son imprevisibles. Algunas de esas consecuencias sí se pueden adivinar, pero muchas no.
Que obrando con justicia se pueden dar situaciones injustas es algo que puede pasar. Pero que obrando de manera injusta se está atentando contra la dignidad de alguien es innegable.
Será por mis creencias religiosas, o por mi herencia cultural judío-cristiana que no entiendo que ningún fin justifique los medios.
Éstos deben ser justos per sé.
"A nadie le es lícito matar", ni siquiera al premio Nobel de la Paz; ni siquiera cuando el asesinado sea Bin Laden.
Con esto digo mi opinión, aunque no quiero insinuar que yo me rija únicmaente por la ética de convicción, no soy un santo. Pero no intento justificar mis actos contra la dignidad de los demás.
Y pese a tener claro que "a nadie le es lícito matar", podría entender que obrara injustamente una persona que ha visto cómo asesinaban a su padre, o violaban a su madre, mujer y hermanas, o que ve cómo le despojan de todo lo que tiene sentenciando a su familia a la pobreza o al desamparo...
En estos dos capítulos Spaemann, entre otras cuestiones, destaca los conceptos de convicción y conciencia. Ambos muy interesantes en su acotación hacia la búsqueda de un sistema moral que nos haga justicia. Los dos tienen que ver con dimensiones muy personales e íntimas. Convicciones son los argumentos racionales (o deberían serlo lo más posible) que desembocan en la conciencia. Conciencia es la facultad que tenemos para saber si al obrar estamos acertando o errando, no solo para mí, sino objetivamente, para los otros. Ambos términos provienen de la ley natural, los hombres las poseemos, como la capacidad de hablar, y por extensión de pensar. ¿Pero se justifica un acto porque lo hagamos por convicción o siguiendo nuestra conciencia? Parece que no, como es el caso de Hitler. A él sus convicciones le refutaban su conciencia de querer aniquilar a otras personas. Y éstas lo fueron por su entorno. Pero como dice el autor hay algo por encima de ambos términos, porque existe el arrepiento, el error de la conciencia. Esto es la dignidad humana. Todo acto que atenta contra nuestra verdad más radical es malo, inmoral, punible. Es por esto que ambos términos tienen una base social, pero deben estar mucho más allá de la mera convención. Además la dignidad no se negocia, es una verdad universal. Porque puede haber sociedades equivocadas, pero cuando una persona actúa con conciencia, buscando el bien, es más libre. Por último y hablando de actuar correctamente, los otros, mi conciencia, me gustaría destacar la afirmación que recoge Spaemann de Kant, su máxima de utilizar a los otros, como medios, parcialmente como mucho, y siempre como fines en sí mismos. Esto debe ser la educación para el maestro, parte de su ética.
En las primeras páginas del capítulo V, se nos presenta una gran pregunta: ¿qué significa hacer justicia al hombre? El término justicia, es un término difícil de definir, un concepto amplio que a lo largo de la historia han sido muchos las definiciones que se han dado sobre ella. En este sentido, Spaemann afirma que la justicia “significa reconocer que todo hombre merece un respeto por sí mismo”, a lo que desde mi punto de vista añadiría que consiste en dar a cada uno lo que le corresponde, algo muy difícil de conseguir.
Otra de las ideas que se desarrolla en este capítulo, y que me ha llamado la atención, es la idea de responsabilidad del hombre. En primer lugar se habla de ética de responsabilidad entendida como la actitud de una persona que en sus acciones, considera el conjunto de las previsibles consecuencias mejores y actúa en consecuencia con ello. Y con esto se nos plantea un ejemplo, en el que un médico deja de decir la verdad a un paciente, por temor a cómo reaccione él ante la situación, pero ¿esto es responsabilidad? Sinceramente no lo creo.
Y por último me gustaría hacer una referencia a la pregunta de si el fin justifica los medios; creo que en ningún caso esto puede ser así. Ya que por mucho que el fin que se quiera alcanzar sea algo bueno, si los medios que se utilizan para llegar a ese fin no son los correctos, no cabe ninguna justificación el fin obtenido.
Posteriormente en el capítulo VI, se plantea una idea clara desde el principio “la conciencia dice a cada uno lo que debe hacer”, pero es aquí cuando nos preguntamos: ¿qué es conciencia? Algo complicado de definir.
El hombre puede actuar en conciencia, con lo que él cree y piensa y siguiendo así, lo que la razón le dice, pero ¿y si esa conciencia no es correcta? No creo que exista un conciencia correcta de forma objetiva, sino más bien que cada persona establece sus propias exigencias y jerarquías sobre lo que está bien o mal, y de ahí la expresión que decimos “tengo la conciencia tranquila”, aunque no tengan los mismos parámetros que el resto de las personas. Por eso esta expresión se acepta cuando las personas siguen la conciencia, son capaces de controlarla y de afrontar sus posibles problemas, y no siguen sus caprichos.
Luis Alfonso de Miguel Ventosa.
2º Magisterio Primaria.
Luis Alfonso de Miguel Ventosa
2º Magisterio Primaria
En cuanto al capítulo V hemos de contestar ¿el fin justifica los medios? Sí si caemos en el utilitarismo, evidentemente todos sabemos que el fin NUNCA justifica los medios, sin embargo mucha gente justifica sus acciones haciando valer que el fin de los mismos se realizan para una buena causa. Todas las personas tenemos una dignidad propia, incluso los criminales tienen dignidad como personas. No es posible, nos guste o no, aplicar justicia humana de forma correcta, pues no podemos acceder a todas las circunstancias que nos rodean.
En cuanto al capítulo VI no estoy muy deacuerdo a que la conciencia sea algo universal e intrísnseco, si es cierto que todos nacemos con esa capacidad, de disponer de una conciencia, tal como se dice creo que la conciencia es dada por los padres y por las normas que se nos dan, se forma gracias a los factores ambientales y las cirunstancias personales, por eso la conciencia de cada persona difiere de la del resto, pues su moral o su etica es diferente. No voy a entrar en conciencias correctas o erróneas, simplemente la conciencia pues, se desarrolla en base a la educación que uno recibe; un individuo que disfruta y goza haciendo daño a otras personas no tiene conciencia, o si la tiene esta no esta desarrollada.
En el capitulo cinco se habla de una palabra muy importante hoy en día y que, en algunos momentos se pone en duda, la justicia. En el primer párrafo se define como “el proceder de quien está dispuesto a prescindir de sí mismo y de sus preferencias personales cuando se trata de distribuir los bienes que son escasos, o cuando se trata de exigencias de esa escasez”
Hay una frase que me ha gustado mucho: “Hacer justicia al hombre y a la realidad va más allá de la justicia” con esta frase Spaeman dice que hacen falta dos cosas distintas: conocimiento y amor.
Con el ejemplo del médico al amputar la pierna se ve claramente la frase el fin justifica los medios ya que se basa en la ética de responsabilidad.
También en este capítulo se hace referencia al utilitarismo, pero no llego a entender la siguiente frase:”el utilitarismo entrega el juicio moral del hombre corriente en manos de la inteligencia técnica de los expertos”
Por último me gustaría comentar de este capítulo cuando se “lesiona” la dignidad del hombre, es decir, cuando se obliga a alguien a actuar en contra de su conciencia, en contra de tu propio juicio.
Del siguiente capítulo comentar simplemente que para que una acción sea buena, hace falta que tenga en cuenta la realidad.
Otro de los aspectos de los que habla este capítulo (en el último párrafo) es del perdón y de la reconciliación. Todos necesitamos en cierta arte el perdón, hay que estar dispuestos a perdonar y a darse cuenta de tus propios errores. Hoy en día nos fijamos más en los errores de los demás que en los nuestros, de ahí el “orgullo” de muchas personas. Una de las frases que se suele decir hoy en día es: No pienso reconocer mis errores, perjudica mi orgullo… ¿creéis que s cierta?
un saludo.
Del tema 5 me ha impresionado mucho el apartado del conocimiento de la persona y su uso. Partimos de que las acciones de los hombres nacen de una justicia, y para que esta se cumpla, tenemos que ir más allá de ésta, partiendo de dos premisas, el amor y el conocimiento. El conocimiento es una piedra angular en este aspecto, ya que si no conocemos al hombre, ni que le hace bien, no podremos educar, al actuar en falso, y posiblemente esa falta de norte en los demás lleve una falta de justicia hacia nosotros mismos, utilizando indebidamente “el fin justifica los medios”.
El buen o mal uso de estas premisas, las convierte en algo totalmente diferente. Si hacemos un buen uso de ellas, demostraremos el amor que tenemos hacia esa persona y hacia su bien, queriendo dar al otro lo que es bueno para él, teniendo un conocimiento con amor. Si no tenemos amor y buen conocimiento de esa persona, no podremos hacer justicia debidamente, y por lo tanto, podemos hacer mucho daño a esa persona.
Del tema 6 solo quiero destacar la necesidad de formación e información hacia la conciencia. Si no cuidamos estos aspectos, el fin de la conciencia se verá truncado, al romperse la vara de medida en la que se basa para ayudarnos a determinar la moralidad de nuestros actos.
Voy a comentar algún aspecto del capítulo uno que me ha llamado realmente la atención, pues considero que es de gran importancia tenerlo en cuenta en la vida, sobre todo para la educación de los hijos. “Exige dos cosas distintas: conocimiento y amor. Sin saber qué es el hombre ni qué le hace bien, actuaremos en falso.” Creo que debemos actuar con conocimiento ante esas personas a las que queremos sino por mucho amor que les tengamos actuaremos de forma perjudicial para ella.
Por ejemplo; darle continuamente caprichos a tu hijo (porque le quieres), no es bueno para él. El niño debe tener sus premios en momentos concretos, pero deben ser merecidos.
El amor a veces considero que va unido al dolor, a tener que ver cosas que no son agradables. Pues bien, si tú castigas a tu hijo, como madre te duele que él no esté bien, pero tu conciencia sabe que es lo mejor.
Como último aspecto, quiero recalcar la siguiente frase “no hay ética alguna que prescinda absolutamente de las consecuencias de los actos”. Considero que un gran fallo de los seres humanos es nuestra impulsividad a la hora de actuar y tomar decisiones, sin tener en cuenta las consecuencias que ello puede acarrearnos. Pues no sólo puede afectarle a uno mismo sino también a los demás y eso provoca un círculo de aspectos negativos que no tienen fin.
En cuanto al sexto capítulo, me gustaría criticar “Todo el que actúa tiene, en cierto modo, una buena intención. Nadie quiere el mal como tal”Yo no pienso así.
Existen muchas personas (terroristas, violadores, etc) que su único objetivo en la vida es matar o hacer daño a otros porque es su manera de sentirse bien, o simplemente lo que a ellos les llena en la vida… ¿esto es tener buena intención? ¿Estas personas piensas después en las consecuencias? Creo que esto puede ser provocado por una mala educación, una manera distinta de pensar…pero en ningún aspecto se puede ver como buena intención.
De hecho sin irnos tan lejos, en muchas ocasiones nosotros mismos somos egoístas, buscamos el bien propio sin importarnos nada más. ¿Dónde encontramos ahí la buena intención?
Me gustaría hablar sobre un apartado en el que se relacionan el capítulo 5 y 6. En el 5, se lanza una idea, que los hombres actuamos por los efectos de nuestros actos. Al decidir si vamos a actuar, sopesamos los pros y contras de esa acción, los logros y pérdidas que nos ocasionará. Es decir, aquí entramos en el largo debate de si el fin justifica los medios, de actuar por un bien mayor que defienda nuestra acción, etc. A fin de cuentas, saber si nuestra acción y sus consecuencias están permitidas con tal de que a la larga quede justificado por sus efectos positivos. Pero no debemos caer en el utilitarismo, ya que éste, que la defiende, es insostenible desde diversos puntos de vista, como que choca en primer lugar con la complejidad y el carácter imprevisible de las consecuencias a largo plazo que tienen nuestros actos.
Como decía tiene relación con el capítulo 6, ya que todo esto ronda al “fin justifica los medios”, y tiene papel principal la conciencia, herramienta del hombre necesaria para diferenciar el bien y mal de nuestras acciones, pero esto depende de las circunstancias, lo que desencadena otra vez el debate de inicio, el cual ya iremos comentando mas adelante.
La conciencia dice a cada uno lo que debe hacer. Para comprobar la autenticidad de la decisión de conciencia hay que atenerse a una desagradable alternativa. Cuando se le obliga a alguien a actuar en contra de su conciencia, se trata de una lesión de la dignidad del hombre. Un modo de forzar la actuación contra la conciencia es la tortura, que convierte a un hombre en un instrumento sin voluntad de otro. Por tanto, la tortura pertenece a un modo de obrar que es siempre malo. Hablar de conciencia es hablar de la dignidad del hombre, cada individuo como tal es ya una totalidad, es ya ´´lo universal´´. La conciencia es una exigencia de nosotros mismos, es la presencia de un criterio absoluto en un ser infinito. La conciencia debe ser descrita como un movimiento espiritual. Si no hay disposición a formarla e informarla no se da la conciencia.¿Hay que seguir siempre a la conciencia? La conciencia no siempre tiene razón. Para poder ver lo correcto necesitamos más allá de la conciencia, necesitamos una idea recta de la jerarquía de valores que no esté deformada por la ideología.
En este quinto capítulo, el autor se centra en los actos que el hombre realiza. Todo acto lleva consigo una consecuencia, por ello actuar significa producir efectos. No se puede definir un acto sin tener en cuenta las consecuencias que este puede traer consigo.
La Ética actual distingue dos tipos de moral relacionados con los actos realizados por el hombre:
-Moral deontológica que es aquella que llama buenos o malos cierto comportamiento pero no tiene en cuenta las consecuencias.
-Moral teleológica que es la que deduce el valor de las acciones según las consecuencias. Esta también recibe el nombre de utilitarismo.
La mayoría de los hombres a la hora de realizar una acción se deja llevar por las consecuencias que esta pueda traer. En texto aparece como Weber explica que un acto no se puede juzgar por sí mismo si no que hay tener en cuenta cual es la intención del agente. Para que una acción sea buena depende siempre de un conjunto de circunstancias, por tanto hay que tener en cuenta no solo los efectos que esta pueda producir.
El segundo capítulo se centra en un tema muy interesante, la conciencia. La conciencia, es una especie de juicio que se forma en nuestro interior y que nos ayuda a actuar correctamente, sin embargo, no hay que dejarse llevar por lo que no dice esta.
La conciencia es lo que hace al hombre libre, por ello cuando una persona actúa forzada en contra de su voluntad, se está dañando la dignidad del hombre, ya que hablar de conciencia es hablar de la dignidad de la persona. La tortura, por ejemplo, es un modo de forzar la actuación contra la conciencia, ya que hace que el hombre actué sin libertad, se le esclaviza y se le utiliza como instrumento del otro.
El hombre es un ser libre porque tiene conciencia y por ello puede actuar libremente; pero ello no significa hacer lo que más me apetezca y dejándonos llevar por el capricho y por los placeres, si no que hay que obrar en conciencia, es decir, haciendo aquello que es bueno para mí, por ello para actuar bien hay que educar y formar la conciencia.
La conciencia es una exigencia de nosotros mismos, por ello cuando causamos un mal a alguien, te estás dañando a ti mismo puesto que acabas teniendo una mala conciencia por tu actuación e influye en tu estructura emocional. La mala conciencia es señal de culpa, de un comportamiento que se opone ser y a la realidad, por ello cuando no hemos actuado correctamente debemos arrepentirnos e intentar reparar aquello que hemos dañado.
Por tanto, la conciencia es un juicio interno del hombre que nos ayuda a obrar bien y actuar libremente alejándonos de todo aquello que nos hagan obrar de forma equivocada
Ainara Sanz Tamayo (2ºLengua Extranjera)
Hola, yo quisiera hablar sobre el capitulo 6, mas exactamente sobre la conciencia.
He buscado una definición;
La conciencia es la capacidad que tiene un sujeto de conocerse a sí mismo y a su entorno.
El término proviene del latín cum scientĭan, que significa con conocimiento. Esta capacidad de conocimiento que muestra el hombre también está presente en el mundo animal, aunque, por supuesto, con menos posibilidades.
Después de leer lo que dice Spaemann en el capitulo sobre la conciencia, me gustaría preguntar, si ¿es posible que muchas veces el hombre actué de una forma u otra influenciado de alguna forma por su conciencia? Ósea que realice acciones que pueden que en un principio no iba a hacer pero que efectúa para no tener problemas de conciencia. Y si eso es bueno o malo para el.
Hola a todos, el primer capítulo me lleva a pensar en la importancia de la conciencia. Esta da una extraordinaria dignidad al hombre. En la conciencia el hombre se queda a solas con lo mejor o peor de sí mismo y a través de ella se pone en contacto con Dios. Cada hombre debe obrar con armonía con lo que dice su conciencia. Si actuamos en su contra nos corrompemos ya que puede estar deformada, de aquí la importancia que tiene formar bien la conciencia
La conciencia no solo nos amonesta y nos ayuda a evitar lo prohibido, también nos anima y fortalece para emprender grandes cosas. Pienso que es muy importante que el hombre siga fielmente los dictámenes de su conciencia aunque esta sea errónea ya que de esta manera será fiel a sí mismo y a sus propias convicciones.
En el sexto capítulo se Platón afirma el deseo de ser feliz. Si bien es cierto, todos los hombres quieren ser felices, quieren que su vida se realice de un modo pleno. Por esto se alegran cuando alcanzan un objetivo o un fin.
El ser humano es feliz cuando aprueba un examen, cuando esta con una persona querida o cuando satisface alguna necesidad. Pero esto no es la plena felicidad, pienso que para que esta se produzca se necesita que se produzca una plenitud en todas las dimensiones humanas.
¿Por qué sentimos el deseo de ser felices? El hombre por su naturaleza busca la felicidad, el ser humano afirma que quiere ser feliz pero no puede encontrarla en un objeto ya que de esta manera estaría limitado por el objeto. Pienso que para encontrar la verdadera felicidad hay que buscarla en Dios es aquí donde el hombre será realmente feliz.
Un saludo
Araceli Molina Urdiales
Lo que más me ha llamado la atención del tema, ha sido la diferenciación entre hacer justicia al hombre y la realidad que vas mas alla de la justicia ¿Qué significa hacer justicia al hombre?. Entendemos por "justicia" el proceder de quien está dispuesto a prescindir de sí mismo y de sus preferencias personales cuando se trata de distribuir los bienes que son escasos, o cuando se trata de exigencias de esa escasez; el proceder de quien está dispuesto a utilizar en su lugar una medida que pueda justificar se ante todos los afectados. Si éste es el caso, decimos que la desigualdad de la distribución tiene que ser fundamentada.
Existe una diferenciaron dentro de la justicia. La justicia es distinta cuando actúa el conocimiento o cuando actúa el amor. Se ha de actuar siempre con justicia aunque, no por ello se reniega al amor todo lo contrario cuando se actúa con justicia a su vez también se actúa con amor. Cuando se actúa por amor, se ejerce queriendo dar al otro lo mejor. Causar daño sin necesidad a un animal significa igualmente no hacerle justicia. El dolor entraña de modo inmediato que no se lo pueda querer, ya que no se puede querer para uno mismo.
La conciencia dice a cada uno lo que debe hacer, es algo sagrado existente en todo hombre y que debe respetarse incondicionalmente.
Algunos entienden la conciencia como la voz de Dios en el hombre y otros como la interiorización de las normas.
Cuando hablamos de conciencia hablamos también de dignidad del hombre ya que cuando se causan daños a otros inmediatamente se daña a uno mismo.
Sabemos que tenemos la conciencia recta, cuando somos capaces de dialogar con los demás, buscamos la verdad y tenemos una escala de valores, por el contrario, cuando uno no tiene la conciencia recta rehúye del diálogo y no tiene sentimiento de culpa. Este sentimiento de culpa es como la salud para la conciencia y tiene que ser ajustado a la realidad.
Una conciencia recta es la que identifica lo físico y lo moral; lo que se puede y lo que se debe.
Del capítulo V me ha llamado la atención cuando hace referencia a las palabras de Hegel “el principio que lleva a despreciar las consecuencias de los actos y el que conduce a juzgarlos por sus consecuencias, convirtiéndolas en norma de lo bueno y de lo malo, son, por igual, principios abstractos”. Es imposible definir un acto sin considerar sus efectos ya que actuar significa producir efectos. Se trata de saber hasta qué consecuencias se extiende la responsabilidad de una acción; si unas determinadas consecuencias nunca pueden ser causadas o si se permite cualquier acto que quede justificado por consecuencias positivas.
Max menciona dos posiciones: la ética de responsabilidad donde la persona actúa según las consecuencias que conlleve cada acción, y la ética de convicción en la cual uno actúa por si mismo siguiendo sus propios principios sin darle importancia a las consecuencias.
Raquel Pérez Sánchez.
2º Magisterio Educación Infantil.
reaslizare un breve comentario de los capitulos cinco y seis
A la hora de impartir justicia debemos tener en cuenta una serie de cuestiones éticas, muchas veces el hombre no es consciente de lo que puede repercutir hacer algo, es decir se piensa en un fin pero no en los medios y las posibles consecuencias.es importante saber lo que se debe hacer y que prescindir.la justicia debe ser una práctica concreta, dinámica y firme que permanentemente ha de dirigir las conductas. Para hacer justicia es importante conocimiento y amor, por ejemplo: en clase de gimnasia un alumno se esfuerza y trabaja por conseguir los objetivos. El profesor debe valorar el empeño y el afán de superación del alumno y no solamente como ha hecho el día del examen la prueba de evaluación.
En cuanto al capítulo VI, me parece interesante saber que la conciencia es cuestión de libertad, la conciencia es un juicio que establecemos entre lo objetivo, lo que es bueno o malo en general y nuestras acciones concretas. El hombre debe realizar un juicio previo antes de actuar.
Si un hombre vive "irracionalmente", será menos consciente del bien y el mal, lo sentirá menos y es menos libre. A estas situaciones se puede llegar por rutina, por costumbre. Pero ¿ y asi entonces uno es más feliz? no, la conciencia es un juicio; el hombre es más consciente de la responsabilidad que tiene para poder alcanzar la felicidad. Se puede debilitar la conciencia pero el juicio estaría presente.
un saludo!
Belén Carreño Echanove
2º de primaria
Me gustaría hablar del capítulo 5:
En este capitulo se hace referencia al tema de la conciencia: ¿Qué es exactamente eso que llamamos conciencia? ¿Qué hace la conciencia? ¿Tiene siempre razón? ¿Debemos seguirla siempre? ¿Hay que respetar siempre la conciencia de los demás?
La conciencia es un juicio que establecemos entre mi actuación y la verdad. En este caso con la verdad nos referimos a la ley natural, inscrita en cada uno de nosotros.
En otras palabras, la conciencia es lo que nos hace diferenciar entre el bien y el mal, y por otro lado, es condición de libertad; sin ella actuaríamos por capricho o por lo que hace todo el mundo. Por lo tanto hablar de conciencia es hablar de la dignidad de la persona.
No obstante esta conciencia puede estar deformada, y en este punto es cuando existe un problema. Para deformar la conciencia, hace falta haber adquirido unos malos hábitos.
Cuando hablamos de actuar en conciencia no quiere decir, que cada uno pueda hacer lo que quiera, sino que a la hora de actuar debemos tener en cuenta la responsabilidad que conlleva una elección.
Ésto no quiere decir que no podamos equivocarnos. Equivocación y pecado no son sinónimos ya que pecar es ir en contra de la conciencia.
Por último, gracias a la conciencia, podemos darnos cuenta de cuando hemos actuado mal, ya que aparece el arrepentimiento.
Muchas gracias.
Hola a todos!!!
Yo queria comentar del capitulo 5
Una cosa que me a llamado la antencion y que muchas veces no tenemos en cuenta. Nosotros para hacer justicia debemos tener conocimiento de la persona y un cierto cariño o amor hacia ella. esto en mi opinion es super importante, poruqe contra mas conociemiento tenemos de una persona, mas daño le podemos hacer (sabemos donde flaquea en cada momento y es mas facil). por eso es imprescincible el amor o cariño.
los ejemplos que da R. spaemann sobre este tema en mi opinion no son demasiado claros, y me gustaria deciros uno que me parece mas facil de entender: imaginaros que teneis un niño de unos tres años aproximadamente y es super goloso; le encanta comer gusanitos. entonces tu siempre antes de comer le puedes dar una bolsa(como sabes que le gustan). pero nosotros tambien sabemos que por su bien y porque le queremos, y porque queremos lo mejor para el no le damos los gusanitos antes de comer.
Hola soy victor antonio ballesteros de lengua extranjera.
En el capitulo 5, lo primero que encontramos es la definicion de justicia. ¿Que significa hacer justicia al hombre? Hacer justicia, dice, es el hecho de reconocer que todo hombre merece respeto por si mismo,y que, para hacer justicia al hombre se requiere de conocimiento y amor. Tambien habla sobre la etica de responsabilidad, que significa pensar en las consecuencias de las acciones que realizamos, puesto que actuar significa producir efectos.
Al final del capitulo, habla de que existen algunos actos que son siempre malos, sin contar con ninguna circunstancia, y que hay actos que nunca se deben realizar, aunque las consecuencias de realizar o no el acto sean las mismas.
El sexto capitulo empieza hablando sobre el hecho de que la conciencia nos gobierna y nos dice lo que tenemos que hacer siempre. Dice que los hombres somos conscientes de si una accion que realizamos va a tener consecuencias negativas sobre otra persona, y podemos anteponer esas consecuencias negativas a los bueno que nos hara a nosotros mismos dicha accion. Esto es la conciencia. Habla sobre el hecho de que es una enfermedad si no se puede tener mala conciencia sobre algo malo que hayas hecho. Quien no pueda sentir arrepentimiento tiene un problema. Tambien dice que el hecho de no sentir este arrepentimiento, le dejara via libre para seguir haciendo malas acciones en el futuro. A pesar de todo esto, dice que seguir la conciencia no es siempre bueno, puesto que nos puede llevar a cometer acciones dañinas. Esto es una concienica erronea. Me ha gustado como ha terminado el capitulo, refiriendose a una frase de seneca que defina a la conciencia como "espectador y guardian de nuestras buenas y malas acciones".
el capítulo 5 trata sobre la justicia y que se debe de actuar con amor y siendo justos con los demás. También en el título dice, ¿el fin justifica los medios?, yo creo que no, nunca, ganar a toda costa, o conseguir algo fuese como fuese me parece algo muy pobre y sobre todo egoísta. Actuando así, no se puede ver si se es justo o no con los demás, debido a que solo piensas en alcanzar una meta sin plantearse el como. Esto es igual que cuando eramos pequeños y cuando jugábamos hacíamos trampas, es divertido, pero no tiene mérito y a los demás no les hacia tanta gracia. Esto es lo mismo, pero llevándolo a la vida real, quiero ese coche, ¿y que vas a hacer? ¿robarlo, dar dinero falso? ¿Así eres justo con la gente?
Hola, a continuación voy a exponer las ideas, que me han sido más significativas del capítulo V.
En primer lugar vamos a señalar el término de justicia, gracias a esto desarrollaremos el resto del capítulo. Por justicia entendemos, el proceder de quien está dispuesto a prescindir de sí mismo y de sus preferencias personales, para distribuir los bienes escasos o exigencias de esa escasez.
No basta sólo el significado de justicia como tal, para hacer justicia al hombre. Un claro ejemplo es el juicio de Salomón. Es inmoral preferir aniquilar los bienes cuya partición es imposible, antes que dárselos a uno cualquiera de acuerdo con un criterio cualquiera. Para hacer justicia al hombre y a la realidad, se exige dos cosas conocimiento y amor. Sin saber qué es el hombre y qué le hace bien, actuaremos en falso. Entendemos como amor, querer dar al otro lo que es bueno para él. El dolor entraña de modo inmediato que no se le pueda querer, ya que no se quiere para uno mismo.
Weber entonces nos plantea dos posibles posiciones frente a la ética: la ética de convicción y la ética de responsabilidad.
Como ética de responsabilidad entendía de la actitud de una persona que, en sus acciones, considera las previsibles consecuencias antes de actuar y se pregunta desde el punto de vista de valor, cuáles son las mejores y entonces actúa.
La ética de la convicción como veremos un poco más adelante se entiende a sí misma con una ética radical de la responsabilidad, no se puede juzgar un acto por sí mismo, sino que hay que tratar de comprender cuál es la intención de la gente, la manera y el fin de la historia, tener todo en cuenta y absolver de acuerdo con esa convicción, los actos que normalmente se entienden como un crimen.
En la ética actual se debate la oposición entre la moral deontológica y la teleológica. Deontológica es la que llama bueno o malos ciertos comportamientos en general sin atender a las consecuencias. Mientras que la teleológica deduce el valor de las acciones del que revista el conjunto de las presuntas consecuencias. A la moral teleológica o la ética de la responsabilidad de Weber, se le llama también utilitarismo.
No hay ninguna ética que prescinda de las consecuencias de los actos, por tanto, actuar significa producir efectos. Se trata de saber si determinadas consecuencias nunca pueden ser causadas o si está permitido cualquier acto siempre y cuando a la larga tenga consecuencias positivas. En definitiva, ¿el fin justifica los medios?
El utilitarismo, choca contra la complejidad de saber las consecuencias de los actos a largo plazo, porque según esto, nadie actuaría antes de saber con un cálculo exacto cuáles van a ser las consecuencias de ese acto. El bien normalmente es un resultado de un mal a largo plazo. Pero por este sentido del fin justifica los medios, cualquier acto terrorista, si persigue un fin bueno quedaría justificado.
El utilitarismo entrega el juicio moral del hombre corriente a las manos de la inteligencia de los expertos, por lo tanto las normas morales se hacen técnicas.
La conclusión de todo esto, es que orientar nuestros actos según las consecuencias, los deja en realidad sin dirección. Dejándolos abiertos a cualquier manipulación.
El utilitarismo se contradice ya que pretende un mundo perfecto, pero no se consigue por el hecho de que cada uno se le proponga como un objetivo.
La reflexión de esto nos lleva a saber que nuestra responsabilidad moral es concreta, determinada y no manipulable, llamada a responder antes las consecuencias de cada acto u omisión. Kant dice que podemos usar a los demás como medios, sólo parcialmente ya que nos aprovechamos de sus capacidades y prestaciones. Pero no hay que olvidar que los demás en sí mismo son un fin.
Para finalizar, es importante que exista una asimetría entre los comportamientos buenos y malos. No hay modos de actuar que sean siempre y en cualquier lugar buenos, dependerá de las circunstancias. Pero si hay acciones que siempre y en cualquier lugar sean malas, al margen de las circunstancias.
Álvaro Muñoz-Delgado
2ºM Magisterio Primaria
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2º Magisterio infantil:
Capítulo 5:
Weber se situa en dos posiciones:
1. Etica de la responsabilidad: utilitarismo (el fin justifica los medios), esta ética se centra en las consecuencias.
2. Ética de convicción: esta ética tiene principios, pasa de las consecuencias.
Pero, ¿se puede ser utilitarista del todo? El utilitarismo es insostenible debido a los siguientes argumentos:
1/ choca con la complejidad y el cracker imprevisible de las consecuencias: si tuviéramos que atender a todas las consecuencias posibles nunca actuaríamos.
2/Entrega el juicio moral del hombre corriente en manos de la inteligencia técnica de los expertos. Los técnicos engañan.
3/Abre la puerta al chantaje: como prima la consecuencia y no tiene principios es más vulnerable al chantaje. Si cedes una vez, te o harán más.
¿Existe una ética de la convicción puramente?
1/ Puedes ignorar las consecuencias? No, ya que hacer algo o dejar de hacerlo siempre implica consecuencias. No hay ética que prescinda absolutamente de las consecuencias de los actos, ya que es imposible definir un acto sin considerar sus posibles efectos.
2/ Está fuera de la realidad: todas las acciones producen consecuencias. Esto tiende a la inhibición.
Conclusión:
Debemos tender a las consecuencias, pero no a todas. Debe haber una proporcionalidad entre fin y medio, el hombre no es medio nunca del todo.
¿Qué es exactamente eso que llamamos conciencia? ¿Qué hace la conciencia? ¿Tiene siempre la razón? La palabra conciencia se utiliza en contextos muy variados, unos tienen la conciencia por la voz de Dios en el hombre, otros como producto de educación como interiorización de las normas dominantes…
Sin embargo, hablar de conciencia es hablar de la dignidad del hombre, hablar de que cada individuo es, como tal, ya una totalidad. Ya que cada individuo como tal es una totalidad. Por lo tanto, la conciencia es la que dice a cada hombre lo que debe hacer, lo que quiere decir que es una exigencia de nosotros a nosotros mismos. Si tengo ganas de de hacer algo cuyas consecuencias dañan a un tercero, entonces puedo plantearme esas consecuencias y preguntarme si es justo obrar así, teniendo presente una jerarquía objetiva de valores para nuestros actos.
La conciencia debe ser descrita como un movimiento espiritual doble. El primero lleva al hombre por encima de sí, relativizando sus intereses y deseos y permitiendo preguntarse por lo bueno y lo recto en sí mismo. El segundo movimiento pertenece a la conciencia, es el individuo quien goza de responsabilidad ya que obra libremente pero en conciencia.
Al principio del quinto capítulo Spaemann explica que es la justicia , pero la justicia para hacer justicia al propio hombre. Como señala más adelante la realidad va mucho más allá de la justicia y exige amor y conocimiento. Amor no significa en este contexto simpatía sino, querer dar al otro lo que es bueno para él.
Para Webber existen dos éticas que se contrapone. La ética de la responsabilidad y la ética de convicción. La ética de responsabilidad depende más de las circunstancias del caso que se presente y se tienen en cuenta el estado del que se aconseja etc…sin embargo la ética de convicción es mucho más firme e inamovible. También diferencia la moral deontológica y teleológica y a ésta última la denomina ética de responsabilidad o utilitarismo.
En el capítulo sexto habla de la conciencia. Alguna vez aprendí que la conciencia en el núcleo más secreto y el sagrario del hombre, en el que está solo con Dios, Esta definición siempre me ha parecido acertada pues está claro que la conciencia es secreta para nosotros mismos y nadie más que nosotros la puede conocer, sólo Dios que es esa voz que escuchamos cuando preguntamos si debemos o no hacer algo. También podemos decir que es un juicio que establecemos entre lo que hacemos o vamos a hacer y la verdad, pues lo comparamos con lo objetivo y una vez analizado decidimos si debemos o no hacerlo. Podemos decir de alguna manera por lo tanto que existen dos tipos de conciencia una antes de realizar algo y otra después de haberlo realizado. Si hemos lo hemos analizado correctamente y hemos actuado de acuerdo a ello tendremos una gran satisfacción. Como dice el autor hablar de la conciencia es hablar de la dignidad del hombre , hablar de que cada individuo es como tal ya una totalidad. Si obramos contra conciencia nos encontraríamos con el pecado y a la vez con el remordimiento que también está relacionado con la dignidad de la persona. No seríamos libres.
Por último decimos que la conciencia es una exigencia de nosotros a nosotros mismos, es la incorporación de un criterio absoluto en nosotros mismos.
2º magisterio infantil
Capítulo 6: ¿ Hay que seguir siempre la conciencia?
La conciencia es algo sagrado que tiene todo hombre y que debe respetarse incondicionalmente. (no es lo mismo hacer, que impedir. Se violenta la conciencia cuando se obliga a hacer algo.)
Hablar de conciencia es hablar de la dignidad del hombre, porque manifiesta lo absoluto.
Los primeros encargados de formar la conciencia son los padres.
La conciencia no siempre es acertada. ¿cómo saber si tengo una conciencia recta? Buscando la verdad formaré una conciencia recta. Mediante el diálogo con los demás, pidiendo consejo para ver con mayor claridad. Existe una escala objetiva de valores, es más sencillo captar el valor si estás dispuesto a someterte a el.
Cuando no se tienen una conciencia recta es cuando existe una patología de la verdad, no busca la verdad, rehúye el diálogo, no tiene una escala objetiva de valores, conciencia está más allá de la educación, y no existe sentimiento de culpa ( el sentimiento de culpa refleja una conciencia sana.)
Conclusión:
Una buena conciencia es en la que el “no debo” (moral) y el “no puedo” (físico) se identifican. Tanta fuerza tiene lo moral como lo físico.
“Someter nuestros intereses, nuestros valores, a una medida externa a cada uno, objetiva”
A partir de esta frase querría comentar, de modo dinámico, y espero también divertido los capítulos 5 y 6, ya que, desde el respeto y el interés por esta asignatura. Sin un reto a la vista, el texto de Spaemann se me presenta como infumable, llegando incluso a favorecer la siesta (independientemente de la hora a la que lo leamos).
Ahora bien, ya que he vuelto a introducir el concepto de reto (íntimamente ligado al interés) y sobradamente motivado para realizar este comentario; “SOMETERÉ MI INTERES DE HECHARME UNA CABEZADITA PARA DEJARME EVALUAR OBJETIVAMENTE”.
Y siguiendo en esta línea (sé que podéis pensar que a quién se le ocurre comentar así) pero con el ejemplo que he puesto (dormir la siesta) ¿Qué es objetivamente lo bueno?
Lamentándolo mucho, me temo que lo bueno es hacer este comentario y permitir que lo saludable de la siesta aguante hasta las 11 o 12.
Yendo al grano, lo bueno deseado (lo que me apetece) nos hace esclavos; y lo bueno liberador (crecimiento interno y perseverancia hacia la mejora) hace que nos entrenemos en el campo de las virtudes, ya que no es lo mismo decidir, que decidir bien (darse).
Como iba diciendo, lo bueno en sí mismo es fácil de reconocer en sus primeros niveles (la vida es buena, la vida de los demás también es buena,…) pero nuestra búsqueda de lo bueno a niveles más concretos (cotidianos), debe estar siempre guiada por una decisión sopesada, es decir, filtrada por el tamiz de la conciencia (a la cual debemos obedecer siempre). Y por qué digo que la debemos obedecer siempre. Pues bien, la respuesta esta explicita en la propia palabra, que me he interesado en definir etimológicamente:
Conciencia, del latín CONSCIENTIA procede de CON (reunir) SCIENTIA (ciencia). A lo cual llegamos gracias al griego de la palabra SYNEIDESIS (reunión y capacidad imaginativa).
La conciencia se basa en la realización de un juicio de valor para discernir lo bueno de lo malo. No en la experiencia, aunque se pueda acallar a la conciencia, LO BUENO no va a dejar de ser LO BUENO. La verdad no es a nosotros (está fuera de nosotros) y podemos descubrirla e ir ganando (aprendiendo) experiencia.
Experiencia que se sumará al juicio libre y responsable que ejercemos para tomar decisiones.
Conclusión: Lo bueno, dictado por cualquier conciencia bien formada no es echarse la siesta, lo bueno es leer y comentar.
Hola!
En el capítulo 6 hablamos de la conciencia y la primera pregunta que nos hacemos es ¿qué es la conciencia? Pues bien, Spaemann defiende que la afirmación "la conciencia se caracteriza por el cumplimiento exacto de nuestros deberes diarios" es correcta aunque también hacemos referencia a la conciencia cuando intentamos evadirnos de esos deberes.
La conciencia es algo que todo ser humano tiene y que todos debemos respetar. Cuando hablamos de conciencia, hablamos también de la dignidad del hombre.
Los hombres, al contrario que los animales, actúan sabiendo lo que hacen y el porqué de su actuación, es decir, actuan con conciencia de ello. Actuan con libertad.
Tener conciencia significa tener un criterio absoluto y es necesario que esta esté formada e informada, ya que de lo contrario, no podríamos actuar con conciencia.
El que actúa con conciencia, generalmente lo hace sabiendo que hace lo mejor posible, lo bueno, aunque no podemos saberlo siempre con certeza.
Spaemann afirma que el hombre necesita de los demás para llegar a ser quien es y que con la conciencia sucede lo mismo. Si no educamos la conciencia, esta pierde finura y podríamos llegar a hablar de una especie de enfermedad que es aquella que padecen los que tienen mala conciencia. También podríamos considerar esa enfermedad en aquellos que obrando mal no tienen mala conciencia o sentimiento de culpabilidad.
Cuando esto sucede y aquel que ha obrado mal se siente culpable estaríamos hablando del arrepentimiento. No podemos borrar el pasado, pero sí tratar de hacerlo mejor en un futuro.
Muchas gracias.
Justicia significa reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo.Existen dos cosas distintas:conocimiento y amor.Sin saber qué es el hombre ni qué le hace bien,actuaremos en falso.Conocimiento con amor es importante,el amor es querer dar al otro lo que es bueno para él.
Max Webe hablade dos tipos de ética:ética de convicción y ética de responsabilidad,la cual significa la actitud de una persona que, en sus acciones ,considera el conjunto de consecuencias y se preocupa por el contenido del valor de la realidad,aunque actúe haciendo el mal.
Habla de ética de convicción refiriéndose a las actuaciones de un forma pacifista y nunca se produciria el mal.
No se puede juzgar un acto por sí mismo, hay que tratar de comprender cuál es la convicción.La ética de convicción se entiende a sí misma como ética radical de la responsabilidad.
En el tema VI habla de que la conciencia ,la conciencia permite al hombre tener dignidad si no tuvieramos conciencia obraría según lo que me dijera uno o otro.
Tener conciencia es tener libertad,si no obramos en cosciencia no somos libres porque estamos esclavizados por el capricho.
La conciencia propone lo universal,lo objetivo,es decir,propone la verdad.
El capitulo V empieza con una pregunta que es ¿Qué significa hacer justicia al hombre? El capítulo sigue con que todavía no está resuelta esta cuestión y reflexiona sobre la palabra justicia. Comento sobre esta cuestión porque me parece un tema de hoy en día, todos los días salen cosas por la tele que te hacen pensar en si realmente es justo o injusto. Una de las razones por las que comento sobre esto es porque ahora que se ha producido la muerte de Bin Laden estados unidos está eufórico, pero creo que nadie se ha parado a pensar en si esta persona merecía un juicio antes de su muerte, y no solo que asalten su casa y le peguen un par de tiros. Yo realmente no sé si merecía un juicio o una bala, pero al ver esta noticia lo primero que pensé fue esto.
Otra pregunta que me ha parecido interesante es la que formula Kant de si ¿Existe una responsabilidad del hombre como tal¸ una responsabilidad propia de todo hombre? Respecto a esta pregunta no hay nada establecido, pero yo creo que si que hay responsabilidades propias del hombre, como por ejemplo la responsabilidad de ser madre respecto a tu hijo, o la responsabilidad de mantener la propia vida. No sé si estáis de acuerdo conmigo, por eso lo dejo abierto ya que es una pregunta interesante y que puede abrir un buen debate.
Lourdes Villanueva:
Justicia: Es quien esta dispuesto a prescindir de sí mismo y de sus ideas personales. Es el proceder de quien esta dispuesto a utilizar en su lugar, una medida que pueda justificarse ante todos los afectados. Signica que todo hombre se merece respeto por si mismo. Hacer justicia al hombre y a la realidad va mas allá de la justicia exige dos cosas: conocimiento y amor.
Sin saber que es el hombre, ni que le hace bien actuaremos en falso.
El sociologo Marx Weber, ha considerado dos posiciones como ética de convicción y ética de responsabilidad.
-ética de la reponsabilidad; actitud de una persona que en sus acciones considera el conjunto de las previsibles consecuencias, se pergunta cuáles serán las mejores, y entonces actuará en consecuncia.
-ética de la convicción; actua el pacifista que no esta dispuesto a matar en ninguna circunstancia.
Se trata de posiciónes extremas.
Voy a hablar del capitulo 6 en el que se habla de la conciencia.
Primero, ¿Qué es la conciencia? La conciencia es un juicio que establecemos entre lo objetivo, lo que es bueno o malo en general. Es decir, lo que nosotros pensamos que está bien o está mal y según a ello, actuaremos, o por lo menos intentaremos actuar como nos dicte la conciencia para estar tranquilos. Como pone en el libro una piedra cae de arriba hacia abajo es por una ley natural, igual que el pájaro con su nido, lo hacen por instinto unos y la piedra porque es la ley de la gravedad, sin embargo el hombre, que al ser un ser racional, puede elegir como actuar, y según su conciencia obrará de una manera u otra, según si él lo ve justo o injusto. Es aquí donde entran los diferentes puntos de vista.
Un saludo
¡Hola!
Me ha resultado llamativa la importancia del amor unido al conocimiento pues por mucho que queramos a una persona si no conocemos lo mejor para ella es difícil no hacerla daño. Esto suele pasar mucho con los padres que se lo dan todo a sus hijos sin darse cuenta que los están malcriando.
La conciencia es fundamental para guiarnos en la vida pero no basta sólo con escucharla sino que tenemos que tener en cuenta el diálogo con los demás para discernir qué es lo más justo y adecuado para todos. Si no tenemos en cuenta a los que nos rodean entonces es posible que nos dejemos llevar por una vocecita que quizá sea fruto de nuestros caprichos.
Además la conciencia se ha ido forjando a través de la educación recibida. De hecho, si los referentes de nuestra vida no nos han dado un buen ejemplo, es posible que nuestra conciencia esté un tanto deformada. El no tener sentido de culpabilidad o mala conciencia cuando hemos actuado mal, es síntoma de enfermedad.
En definitiva, no siempre la conciencia será la poseedora de la verdad pues es necesaria una buena reflexión para conocer bien la realidad que nos rodea. Para ello es importante que nuestra jerarquía de valores no esté deformada por nuestra ideología.
¡Saludos!
Ana Rodríguez Sánchez-
Capítulo 5.
Justicia es la forma de preoceder de quien esta dispuesto a prescindir de sí mismo y de sus preferencias personales.
Hacer justicia al hombre y a la realidad va más allá de la justicia. exige dos cosas :
-conocimiento.
-amor.
Si alguien quiere hacer daño, entonces el saber es ciertamente malo, ya uqe , cuánto más sepa más daño hace.
Weber distingue dos posiciones :
La ética de la convicción y la ética de la responsabilidad.
En la ética actual se debate a menudo el problema bajo el lema de la oposión entre moral deontológica y teleológica. La mayor parte de nuestros actos se fundan en un sopesar los efectos o los bienes que son afectados positiva o negativamente `por las consecuencias de nuestros actos.
Capitulo 5; comienza con la siguiente pregunta: ¿Qué significa hacer justicia al hombre?
El proceder de quien está dispuesto a prescindir de sí mismo y de sus preferencias personales cuando se trata de distribuir bienes que son escasos.
Hacer justicia al hombre y a la realidad va más allá de la justicia. Exige dos cosas: conocimiento y amor. Conocimiento con amor es lo mejor.
Max Weber se plantea dos posiciones para hacer justicia:
1. Ética de la responsabilidad; actúa teniendo en cuenta las consecuencias de dicha acción, es utilitarista.
2. Ética de la convicción; es una persona pacifista tiene unos principios y actúa teniendo en cuenta esos principios.
No hay ética alguna que prescinda absolutamente de las consecuencias de los actos, ya que imposible considerar un acto sin considerar sus efectos.
Las consecuencias (utilitarismo):
- Son compleja imprescindibles no podemos decidir no sabemos si la acción es buena o mala.
- Técnicos, es súper común el fin lo pones tu
- chantaje; un utilitarista más próximo a ser chantaje, porque depende de las consecuencias , cualquier variación le va hacer cambiar de idea, la consecuencia prima “quien se deja chantajear es más vulnerable al chantaje”.
No puedes decidir dejar las cosas en manos de técnicos es más posible que te chantajeen, no tiene principios dice “el fin justifica los medios”
- Ética de la convicción pacifista busca el poder, tiene unos principios y pasa de las consecuencias, no se puede pasar de las consecuencias. El pacifista está fuera de la realidad. Todas las acciones tienen consecuencias tiende a la inhibición.
Parece que hay que atender a las consecuencias pero no todas tienen que haber proporcionalidad entre fin y medio.
En el capitulo VI Spaemann habla de la conciencia y lo define así en su libro: "es la que dice a cada uno lo que debe hacer" .
Es decir, es como una voz que cada uno tenemos en nuestro interior y que no podemos dejarnos llevar por lo que nos apetece o lo que nos da placer sino tenemos que ver lo que realmente nos hace bien.
La conciencia es algo íntimo de cada persona ya que solo la persona misma es capaz de saber lo que le dice su conciencia, y por tanto tiene libertad de obrar en consecuencia o no. Debe respetarse la conciencia de cada persona de modo incondicional ya que no podemos juzgar una acción de otra persona porque desconocemos todos los datos.
Es importante tener en cuenta la realidad y no engañarse a sí mismo. Es muy fácil fijarnos en las cosas positivas de la acción que queremos realizar y acallar en nuestra conciencia las cosas negativas.
Hay veces que a la hora de actuar surgen dudas pero lo importante es intentar ver la realidad onjetivamente y pensar cual sería la mejor solución posible en ese momento y de acuerdo con sus conocimientos.
Hola a todos, en este capítulo he intentado esclarecer mis ideas sobre qué significa hacer justicia al hombre. La justicia requiere de hombre que sean capaces de prescindir de sí mismos y sus preferencias, para distribuir los bienes escasos.
A través de la justicia conocemos que todo hombre se merece respeto por sí mismo. Tiene derecho a una vida y es aquí donde empiezo a plantearme dudas, porque yo estoy de acuerdo con esa afirmación,pero ¿ sería justa la muerte de un terrorista que ha matado a muchos y matar aunque sea en defensa propia ? Salvarse es el fin y matar el medio, ¿quiere decir esto que el fin justifica los medios?, ¿el crimen es justificable?.
En el texto habla de el jucio de Salomon y despues dice que no se ha de ser inmoral, que se debe preferir la conservación de los bienes antes que su aniquilación. Opino que en cierto modo, esto es injusto puesto que una buena persona siempre va a ceder dejando los bienes a otros para que no se aniquilen, aunque por justicia le correspondan.
También se habla del amor (querer dar al otro lo que es bueno para él) y el conocimiento sobre el propio hombre (cuanto más se conozca más poder se tiene).
La ética desarrolla dos bandos: la e.responsable, en la que se actúa en consecuencia a las consecuencias que provocan los propios actos. Ética de convicción, no se tienen en cuenta las consecuencias, por ejemplo, el medico hace una operación, cura al paciente y ya está, su responsabilidad no va más allá.
El texto expone un ejemplo de un médico que no le dice a un paciente lo que tiene por miedo a que no lo soporte. ¿en qué medida podemos juzgar si hace bien o mal?. Por un lado el médico debe ocuparse de la salud del paciente, pero por otro lado es el paciente el que va al médico para saber lo que le pasa, tiene derecho a saberlo y si su vida está en peligro se le deberá dar la información con tacto y cuidado, pero proporcionársela.
No hay ética que prescinda de las consecuencias de los actos. Actuar significa producir efectos.
a ética trata: de qué consecuencias se trata y hasta qué consecuencias se extiende la responsabilidad de una acción. ¿cómo podemos medir ese límite?. Hay que tener en cuenta, como hemos tratado en capítulos anteriores, que unas mismas consecuencias pueden ser buenas para unos y malas para otros.
Como he dicho aneriormente, ¿el fín justifica los medios?, ¿la bondad del fin tapa lo malo del medio?. Por ejemplo ante una operación quirúrgica arriesgada en la que el paciente tiene grandes posibilidades de morir,y se le opera por un tumor benigno .El médico al operarle le pone peligro, y un médico debe preserbar la vida, si finalmente el paciente no muere pero queda en un estado vegetativo, ¿el fin que era mejorar la vida, justifica los medios?. Con este ejemplo podemos ver que nuestros actos tiene consecuencias, la responsabilidad va más allá del fin.
Nosotros actuamos, lo podemos hacer bien o mal, el hecho de que haya dos opciones hace que nosotros elijamos una y por lo tanto hagamos un Juicio (la conciencia). Es necesaria una conciencia bien formada, a la que por mucho que erremos, no la consigamos acallar y nos permita ser conscientes de la justicia de nuestros actos.
¿Qué es Justicia? Reconocer que todo hombre merece respeto por sí mismo, lo que significa dignidad. Cuando causamos daño a las personas no estamos haciendo justicia, para evitarlo debemos amar y si es con conocimiento mejor, porque amar es dar al otro lo que es bueno para él. Educar podríamos decir que es una forma de amar.
Para hacer justicia debemos tener disposición a hacer justicia a la realidad lo que nos ayudará a obrar con bondad.
Max Weber establece la ética de la responsabilidad y la ética de la convicción.
La ética de la responsabilidad conlleva al utilitarismo donde todas las acciones están sujetas a las consecuencias, pero las consecuencias pueden ser complejas, imprevisibles haciendo al utilitarista vulnerable al chantaje y al engaño. El utilitarista tendría dificultades para decidir y dejaría en manos de expertos sus decisiones, lo que nos indicaría su falta de principios al decidir otros por él.
La ética de la convicción tiende a la inhibición, pasividad en la acción. Todos somos en alguna manera somos utilitaristas ya que atendemos a medir nuestras acción en función de las consecuencias o el fin.
La clave está en la proporcionalidad entre el fin y el medio, lo que no debe ser nunca considerar al hombre como medio para conseguir un fin, esto sucede con el marxismo incluso con el capitalismo donde el hombre se mide por su capacidad de producir y ser lo más eficaz para el sistema.
Por ello, debemos seguir siempre nuestra conciencia. Pero ¿qué es la conciencia? Significa respetarse incondicionalmente lo que implica hablar de la dignidad del hombre. La conciencia es lo que nos hace realmente libres, pero no significa hacer lo que nos de la gana sino obrar en consecuencia.
Cada día tomamos decisiones y obramos en conciencia, si es así, aprendemos de nuestros errores ayudándonos a mejorar poco a poco. Esta autoconciencia afinada nos ayudaría a diferenciar con más claridad entre el bien y el mal.
¿Cuál sería la conciencia recta? Aquella que nos lleva a la búsqueda de la Verdad lo que identifica lo que “no debo hacer con lo que no puedo hacer”. No tendría sentido nuestra vida si no se mostrara lo bueno, si no hubiera una realidad objetiva porque no podríamos obrar en conciencia.
¿Cómo podríamos conseguirlo? Saliendo de uno mismo para relativizar los propios intereses y actuando con responsabilidad.
En el capítulo V se habla de la justicia como el reconocimiento que toda persona merece por sí mismo. Esto es posible debido a la dignidad de la persona.
Cuando se quiere hacer justicia al hombre dos son las cosas necesarias: el amor y el conocimiento, es decir, saber cómo es el ser humano y cómo actúa teniendo en cuenta las diferencias personales de cada uno ya que hay circunstancias muy variadas. Con el amor no nos referimos a las virtudes de la simpatía y de la caridad ya que eso no depende directamente de nosotros porque nos ha venido dado en un primer momento, sino que se refiere a la capacidad de darle a cada persona lo que necesita y lo que le hace bien en cada momento.
Una persona es responsable cuando, antes de actuar, piensa las consecuencias positivas y negativas de la acción que quiere realizar. De ella depende luego lo que ocurra, lo importante está en que cada persona obre en conciencia. Por este motivo no es fácil (y por tanto no se debe) juzgar las actuaciones de los demás ya que no conocemos lo que le ha dicho su conciencia y desconocemos las circunstancias y los datos que rodean a esa persona concreta.
En el segundo capitulo entiendo que la conciencia no es mas que el valor que les damos a las cosas, bien sea definido por la historia y por la propia experiencia. Refiriendome a la historia, hablando de la conciencia que recibimos de nuestros padres, de nuestra familia, es decir esos valores que nos inculcan desde pequeños. Como bien ha ejemplificado el autor diciendo que la realidad es como es con nuestra existencia, es decir no somos como nacemos sino como nos hemos ido formando y como queremos ser y actuar, y esto formara nuestra conciencia personal.
El autor taambién hace referencia al destino no como algo definido que nos depara el futuro, sino como lo que con nuestras acciones presentes modulamos o dejamos de modular, en el sentido de que aquellas personas que dejan sus actos en manos del destino son esas que no se preocupan de su futuro. Esto es como bien dice el autor, que sólo cuando omitimos nuestra forma de actuar conforme a nuestra voluntad de destino, eso mismo se convertirá en destino a su vez.
La conciencia existe en toda persona. Ella hace que nos preguntemos si algo está bien o mal. Para ello se debe razonar y conocer ya que se podrá actuar con mayor conciencia y mejor cuanto más amplio sea el saber de una persona. No siempre es certera pero si podemos acercarnos a qué es lo "mejor" y tomar la opción más correcta. La conciencia no siempre lleva la razón (arrepentimiento). Pero me plantea la duda de ¿ Si la conciencia se manipula puede llegar a perderse?
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